La historia de Doree
¡Hola, mi nombre es Doree y quiero hacerle saber a cualquiera que tenga Fibromialgia (FM) y Síndrome de Fatiga Crónica e Inmunodeficiencia (SFCI) que aún hay esperanza!
He luchado con los síntomas de SFCI, como dolor muscular, rigidez, y dificultad para pensar o concentrarse "brain fog", por casi cuatro años. De estar a cargo de mi familia pasé a sentirme retraída, deprimida y mentalmente ausente. Anteriormente, siempre había estado saludable (caminando dos millas al día) y feliz, rara vez me enfermaba y siempre jugaba con mis hijos. Luego me empecé a enfermar y a sentirme cansada todo el tiempo. Salir de la cama en las mañanas era el peor sentimiento, y la fatiga era incesante. Dormir era un problema porque me dolía todo el cuerpo y seguido permanecía despierta por casi 36 horas seguidas. Me empecé a sentir desahuciada. Mi vida se tornó miserable. Finalmente, después de dos años de consultas médicas y exámenes de laboratorios que siempre resultaban normales, un doctor me dijo que tenía FM. Me dio algo de información sobre la enfermedad y algunos medicamentos para el dolor junto con unos antidepresivos y me mandaron a mi casa (¡nos vemos en 6 meses!).
Una noche había estado en vela por 24 horas; adolorida, le recé a Dios, le pedí que me ayudara a combatir esta enfermedad. Me estaba dominando. Entré al Internet y busqué tratamientos para la FM; y el sitio Web de los Centros de Fibromialgia y Fatiga apareció. Vi que había un centro en Filadelfia (King of Prussia) y llamé enseguida.
El personal del centro de Filadelfia es el mejor y mi familia y yo les estamos agradecidos. Comprendieron mi condición, contestaron mis preguntas y me ofrecieron esperanza y un tratamiento que funciona. Mis consultas médicas eran prolongadas y mi medico realmente me escuchaba, realizó pruebas para verificar la existencia de virus, bacterias e infecciones por hongo. ¡Al fin obtenía respuestas!
He estado asistiendo por tres meses y el tratamiento intravenoso y los suplementos realmente mes están ayudando. Mi dolor y rigidez ha empezado a disminuir y la inflamación ha desparecido. Ya puedo ponerme zapatos con medias, en vez de usar pantuflas. He empezado a dormir, reírme y jugar con mi esposo e hijos nuevamente. Mi depresión y dificultad para pensar o concentrarme "brain fog" se han ido.
Con cada visita al CFF, estoy recobrando mi fuerza. ¡Si, estoy venciendo la FM y el SFCI!
El personal del centro de Filadelfia ha mostrado gran cuidado y preocupación por mi familia y por mí. Ellos hacen un esfuerzo extraordinario. Le doy gracias a Dios por ellos y por el fundador de los centros de Fibromialgia y Fatiga.
Espero que esto ayude a otros quienes están atrapados en el oscuro mundo de la FM y el SFCI y espero además que le de una salida de su sufrimiento.

